Pros y contras de trabajar como agente inmobiliario en España


El sector inmobiliario tiene un alto nivel de importancia en el mercado y la economía española, por lo que muchas personas deciden convertirse en agentes inmobiliarios, una profesión que se basa en el trato y servicio con los clientes, por lo que se requiere tener capacidades comunicativas y vocación de servicio.

Uno de los pros de esta profesión es que se puede trabajar como empleado de una inmobiliaria o como agente inmobiliario autónomo. En el caso de los empleados de las inmobiliarias reciben un sueldo anual cuya media de acuerdo al portal Jobteb se ubica en 26.400 euros.

Esta publicación en línea informa también que un agente inmobiliario puede iniciarse en el sector con un salario de 12.800 euros al año, mientras que los agentes inmobiliarios con mayor experiencia pueden obtener ingresos por más de 60.000 euros al año.

En el caso de los agentes inmobiliarios autónomos, obtienen sus ingresos cuando concretan una operación de compraventa o alquiler de un inmueble, lo que se conoce como comisión y es un determinado porcentaje del montante total de la transacción, que generalmente suele recibirse en efectivo. También pueden obtener sus ingresos a través de cantidades fijas por proyecto.

Es evidente, que el nivel de ingresos es uno de los pros más atractivos de esta profesión. Sin embargo, se debe saber que los emolumentos de los agentes inmobiliarios dependen directamente de sus destrezas para el manejo del negocio inmobiliario. Si trabajan de forma inadecuada cobrarán poco o incluso tendrán pérdidas, si trabajan de forma adecuada obtendrán buenos ingresos, en algunos casos bastante altos.




Tiempo moldeable e incentivos diarios


Disponer de tiempo moldeable para desarrollar los proyectos de compraventa o alquiler es una de las ventajas principales de esta profesión, los agentes inmobiliarios crean sus agendas de trabajo en función de las necesidades de sus posibles clientes y de su disponibilidad horaria.

Por lo que su actividad diaria depende enteramente de ellos, pudiendo cumplir un horario regular en sus oficinas o reuniéndose con sus clientes en cualquier otro lugar, pueden decidir cómo llevar su agenda, pudiendo pactar reuniones en el inmueble a negociar, una cafetería, un restaurante, centro comercial o parque, las posibilidades son muy amplias.

Además, como agente inmobiliario se conoce muy bien las zonas donde se encuentran los inmuebles que vende o alquila, por lo que puede buscar un lugar para el encuentro con los clientes que ayude a impulsar el negocio.


También existen algunos contras


Como en la mayoría de trabajos freelance, pueden presentarse períodos de incertidumbre que causen que los resultados esperados no se cumplan, por lo que como agente inmobiliario se debe tener una previsión económica para enfrentar estos posibles baches en la actividad.

Aunque se puede moldear el tiempo, también hay que saber que generalmente un agente inmobiliario debe adaptar su agente a las necesidades del cliente, por lo que muchas veces hay que hacer reuniones o mostrar una propiedad en horarios poco convenientes.

Los agentes inmobiliarios dependen de sí mismos, lo que es una ventaja. Sin embargo, implica que debe ir a buscar a sus clientes, si no se está consciente de ello será muy difícil avanzar en esta profesión.